¡Eterno D10EGO!

Los tonos albicelestes dominan la fachada de la Casa Rosada donde, también, se honra al astro futbolístico Diego Armando Maradona FOTO Infobae
Varios hinchas de Maradona tomaron varios puntos de Buenos Aires para expresar, por igual, su admiración y dolor por la muerte súbito del Eterno Diego. Gustavo Gavotti

Redacción Periscopio Cancún

Diego Armando Maradona murió este miércoles 25 de noviembre por causa de una insuficiencia cardíaca que le generó un edema agudo de pulmón y le provocó una muerte súbita. Eso fue lo que indicaron los médicos forenses que trabajaron sobre el cadáver de la leyenda del fútbol mundial, después de poco más de dos horas de autopsia, según confirmaron fuentes judiciales.

“Insuficiencia cardíaca aguda, en un paciente con una miocardiopatía dilatada, insuficiencia cardíaca congestiva crónica que generó edema agudo de pulmón”, así lo comunicaron los investigadores de la muerte de Maradona, ocurrida este mediodía en la ciudad bonaerense de Tigre.

Cuando Maradona murió, hacia las 1:30 pm, hora de Buenos Aires, estaban en la casa su sobrino, su asistente, un empleado contratado para su seguridad física, una enfermera y una cocinera. A las 11.30 llegaron el psicólogo y la psiquiatra personales de Maradona, quienes comprobaron que Maradona parecía dormido y no respondía. Su sobrino y el asistente intentaron despertarlo y al no observar, en principio, la existencia de signos vitales pidieron la presencia de la enfermera y la psiquiatra quienes le realizaron maniobras de RCP sin éxito.

Querido, odiado, pero sobre todo admirado, en todo el globo terráqueo, Maradona murió a los 60 años.

Maradona –prácticamente solo– ganó para Argentina el Mundial de México ’86. Pero no solo eso, inmortalizó un partido, un momento: cuando la “mano de Dios” metió un gol y no hubo regla de ese deporte que lo invalidara.

Años después, en septiembre de 2018, el destino volvió a cruzar México en el camino de Diego Armando. Se convirtió en el entrenador de los Dorados de Culiacán, un equipo de la extinta División de Ascenso.

“Como futbolista, sus características saldría sobrando remarcarlas”, indicó Roberto Gómez Junco, “tenía una pierna izquierda como no ha habido en la historia del fútbol”, comparándola, si a caso, solo con la de Messi “en ese sentido de hacer con la pierna izquierda exactamente lo que quería, poner el balón donde prefería”.

El analista de ESPN  también lo destaca como “un magnífico generador de juego, un líder incomparable. Se sentía el peso de Maradona en la cancha; se sentía lo que transmitía a sus compañeros, sobretodo cuando se trataba de la selección argentina”.

Para Gómez Junco, el argentino es uno de los cuatro más grandes en la historia de este juego, a quienes solamente acomoda por orden cronológico: Pelé, Johan Cruyff, Maradona y Messi.

El analista se refiere al momento cumbre de su carrera futbolística: el único mundial que ganó Maradona fue en el Estadio Azteca. El peso que tuvo en la selección argentina de esa época. El inmortal gol que metió con la mano, nada más y nada menos que contra Inglaterra, en el entonces reciente contexto de la Guerra de las Malvinas (entre Argentina y Reino Unido). El otro tiro con la izquierda, “el mejor de todas las copas del mundo”, con el que se consagró y pasó a semifinales.

En pocas palabras, fue en México que Maradona se convirtió en leyenda: “Fue el apogeo, el momentos culminante, la cumbre de un grandioso futbolista”.

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, anunció que los restos de Diego Armando Maradona serán velados en la Casa Rosada, la sede del Poder Ejecutivo.

Hasta antes del astro argentino, el único deportista que había sido velado en la Casa Rosada era el quíntuple campeón de la Fórmula 1, Juan Manuel Fangio, en julio de 1995.

Los tatuajes, otro tributo a Maradona FOTO Nicolás Stulberg

Redacción Periscopio Cancún/ST

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