No siempre es suficiente

Ganar carreras de autos no es lo máximo en la vida

GP de México. Foto: Juan Beat

En la vieja capital de Lombardía, Max Verstappen rompió otro récord en el Gran Premio de Italia, ligando 10 victorias consecutivas; no fue fácil, Carlos Sainz y Charles Lecrec dieron la batalla con los Ferrari. Sergio “Checo” Pérez estuvo luchando con George Rusell –Mercedes-, en cada vuelta gestó una gran carrera. Ya lo sabemos, el Redbull está hecho para Verstapen, la puesta a punto es agresiva aerodinámicamente, y no es que para el mexicano no lo sea, los rebases hoy en Monza para llegar al segundo lugar fueron rudos y complicados, primero sobre Rusell y después sobré Lecrec y Sainz.

El actor Paul Newman, en un auto diseñado Newwyen, año 1970. Foto: Juan Ramírez Díaz

Solo hay dos autos en la actual F1:  Max y Checo, los demás están en el olvido, la ingeniería del genio de Adrian Newey sobrepasa a las demás escuderías. Puede parecer frívolo, pero es bien importante el diseño del auto, Newey se hizo un mito desde la Indycar, con su diseño ganó las 500 de Indianápolis he hizo campeón de la Indy al gran Boby Rahal, quien en Champ Car compartía equipo con Michel Jourdain Jr.

Aún existía la tienda de supermercado Gigante, patrocinador del Rahal Team; años después Michel Jordain contrató a un tipejo para la extinta Fórmula Mustang, ¡Esos Ford si corrían! Recorrí cada pista local, nunca tuve éxito, un quinto lugar y un espectacular choque en el óvalo de Amozoc Puebla, lo más destacado en mi corta vida de piloto de autos, y la Fórmula 1 me parecía tediosa en los 90, justo cuando Newey era el diseñador y jefe técnico del equipo Williams, en 1992 ganó el “Mundial de Constructores”, es decir el mejor auto diseñado en Fórmula 1. Desde 2005, Newey forma parte de Redbull, el chasis, la puesta a punto, el piso, los alerones; de eso se trata un auto. A mí me gustan los autos con el piso bajo, lo 4×4 son aburridos, las camionetas estorbosas, el mejor auto que he manejado es sin duda el Volvo 80, de Roma al Enzo e Dino Ferrari en Imola alcancé los 300 kilómetros y vi por primera vez un auto de F1, el de Vettel –diseño de Newey-

Los autos de Max y Checo son del arte de Newey, y aunque dicen que cualquiera ganaría en un Redbull, hay que tener manos y locura al manejar; Verstapen es como un gato enloquecido y en celo, Checo es un gato que sabe administrar sus ataques. El campeonato de constructores está decidido ya para RedBull, de pilotos ya está para 1 Max y 2 Checo. Se viene Mónaco que ya la ganó Checo, es la tercera joya de la corona del automovilismo. Ganar las 500 millas de Indianápolis, las 24 horas de Le Mans y el Gran Premio de Mónaco en f1, solo Graham Hill ha logrado la triple corona. Sería interesante ver a Max en las 500 de Indianápolis. Hace un par de años casi gana Pato Oward, y quedó en segundo; antes el mejor resultado fue de Adrián Fernández.

A finales de mayo son las 500 de Indy , justo a las 2 PM en domingo, alguna vez, mi no hija me acompañaba, la puse en su silla, ya era hora de comer y me dijo: “mamá, manejas como esos señores, porque las mujeres siempre chocan, con mi abuelita vomito; contigo no, Juan, solo vemos pasar lo otros carros lentos, te quiero mamá… Juan… o lo que seas.”

Naima se aburrió de las 500 millas, se durmió como cuando alcanzábamos en el cavalier los 180 km, una canción triste de fondo y la velocidad arrullan a cualquiera.

Fácil: Mónaco la gana Max; Checo, en segundo y se acabó el gran circo que es la Formula 1, si yo fuera Max sería el hombre más aburrido del mundo. Ganar carreras no siempre es suficiente.

 

 

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